En algún momento de nuestra vida adulta y amorosa hemos empezado una relación nueva. Esas mariposas en el estómago, el sentirse guap@, desead@. ¿Y cuando llevas muchísimos años, 5, 10 o 20, con una sola pareja y de repente tienes que volver a empezar? Mi pregunta es: ¿Hay pereza o ganas?

Cuando has pasado una gran parte de tu vida sentimental y sexual con una persona, y ya os conocéis bien, muy requetebien, se puede hacer cuesta arriba, una vez que se ha terminado dicha relación, volver a empezar, volver a entrar en el “mercado”. Después de una ruptura de una relación larga, puedes pasar o no por un periodo de “luto”, pero una vez que ya estás dispuest@ a seguir con tu vida hay que volver con ganas y fuerza a la vida amorosa.

Y en el sexo… ¿Pereza o ganas? Estoy convencida que después de un tiempo quien tenga pereza, será sustituida sin problemas por las ganas. Pero ¿te inquieta meterte en una nueva cama? ¿Estas preparad@ para disfrutar del sexo con alguien al que apenas conoces?

Una cosa está clara, hay que superar todos esos miedos a lo desconocido. Primero, con el primer beso, el primer beso es extraño, como si no supieras besar, como si no se encajara, enseguida se coge el “tranquillo”, ¿Verdad? El sexo, igual. Es verdad que tener sexo con una nueva pareja es inquietante y asaltan dudas ¿Lo haré bien? ¿Lo hará bien? ¿Esto le gusta, no le gusta? ¿Me gusta a mí?… Conocer a un nuev@ amante es un mundo por descubrir y conquistar. Cada cual tiene su estilo para amar, su forma de besar, de abrazar, de hacer el amor, de gemir, de gritar…

¿Consejos para esta nueva etapa? Aquí os dejo alguno:

1. Decir lo que te gusta o no desde el principio.

2. Abandonarse al placer y evitar preguntarse demasiado. A menos claro que veas algo o sientas algo que no va bien.

3. Tratar con respeto y amabilidad (aunque sea un amante de una noche)

4. Evitar probar demasiadas posturas de fantasía la primera vez. No hay que querer impresionar sobremanera aunque seas un o una gran amante.

5. Y no gastemos todos nuestros secretos en una sola noche.

La ilusión de esta nueva etapa de tu vida, esas miradas, esas caricias, esos besos… Recordad esta frase siempre (y para el sexo más): LA PRÁCTICA SIEMPRE LLEVA A LA PERFECCIÓN.

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… derecho a roce; así es como se le llamaba antes, ahora son sencillamente “Follamigos”, más fácil y directo no puede ser.

¿Quién no ha tenido un amig@ de estos? Tod@s en mayor o menor medida ha tenido o a sido este tipo de amig@. Y cuando la cosa se acepta por ambas partes, no hay problema.

Este término aún confunde a muchas personas, primero porque puede que no lo tengan claro; y si ese chico al que llamas y acude, o esa tía que te dice que sí se acuesta contigo, no es que estén coladito o enamoradísima de ti, es SOLO que quieren echar un polvo, un polvo sin compromiso. Si esto no lo tienes claro… déjalo, porque puede hacerte daño. ES SOLO SEXO, y si el sexo es bueno, ¿que mejor que hacerlo con un amig@?

El romanticismo y el amor está genial, pero si no hay nada de eso en una relación pero si química sexual, ¿conoces mejor forma de pasar el rato mientras esperamos a nuestras almas gemelas o por lo menos al o la que se le parezca?

Pues eso, que si decides ser o tener un follamig@ tienen que dejarse las cosas claras. Por ejemplo:

Hay contratos en Internet, como el contrato nº 654 en el que se firma que “Sólo será un polvo, nada más”, “Prohibido pensar en bodas y demás tonterías”, “Al día siguiente tan amig@s como siempre” y “Prohibido presumir sobre este rollo”, entre otros puntos.

También hay decálogos: Como por ejemplo, hacer caso a tu intuición. Nada de novios, exparejas o amores platónicos de amigos. No precipitarse. Nada de dependencias sentimentales. Hablar claro para que no haya mal entendidos. Ser discret@. No idealizar al otr@. Tomarse pausas para no crear una conexión no deseada. Y los problemas a otros amig@s, este o esta es amante.

Tanto los hombres y mujeres estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad sin prejuicios, sin miedos y sin expectativas, sólo por el placer.

¿Recordáis ese spot de la Bola de Cristal? … “Solo NO puedes, con amigos SI”.

En estos meses de documentación y búsqueda en Internet sobre el sexo, hay algo que he descubierto; Los relatos eróticos. Los conocía, por supuesto, pero a nivel profesional, estos relatos eróticos son de gente de la calle, gente como nosotr@s que escriben sus experiencias o fantasías.

Hay numerosas páginas Web con relatos realmente interesantes, muy sensuales o y eróticos; otros son más “chabacanos”, groseros y hasta molesto (yo, que soy muy fina) y lo que más me ha sorprendido la cantidad de relatos eróticos, la mayoría fantasías, pero otros reales, sobre la endogamia (sexo con herman@s, ti@s y padres). En este aspecto no voy a dar mi opinión, porque se me tacharía de persona cerrada (herméticamente).

Hay títulos para todo:
“Esclava de mis compañeros de clase”
“Mi amigo me hace gozar”
“Señor caliente para mujer ardiente”
“Mi hermano Victor” o “Mi hermana María”
“De hetero a putita”
“Una Nochebuena”
… etc…

Leyendo estos (algunos, la verdad, hay tantos…) te das cuenta que gracias a que la gente lee relatos de otras personas, que no son escritores, pero que quieren contar sus historias o fantasías, también se animan y allí van. Y hay una barbaridad de páginas… Lo dicho, algunos relatos están muy bien (de hecho es una forma fácil de entonarse, jeje) algunos, sobre todo por la gramática, rayan el cerebro, pero bueno. Como he dicho son de gente común y no profesionales de la palabra.

Os animo a echar un vistazo por aquí, Internet, y descubriréis un mundo nuevo que os puede llegar a excitar y, ¿por qué no?, hacer que escribáis vuestras propias historias.

En un beso, sabrás todo lo que he callado (P. Neruda)

Besos tentadores, besos dulces, besos traidores, besos largos, besos insoportablemente cortos, besos robados, besos con lágrimas, besos salvajes, besos para callar, besos castizos… besos. Maravillosas las caricias, los abrazos… pero como los besos no hay nada igual. Quien haya dicho que “Un beso es solo un beso” es que claramente no ha sido besado como Dios manda.

Los besos son la carta de presentación para nuestro amante, la mejor forma de conocer a una persona, la puerta a la seducción, a la sensualidad. Se puede saber si una relación tiene futuro solo con un beso, en los besos sabemos si hay química en esa relación. El beso es un arte en sí mismo, en él se expresan sentimientos, emociones y pasiones.

Pero no sólo eso, un beso es muy beneficioso para nuestra salud, se ponen en movimiento 34 músculos faciales y se consumen 18 calorías y además, se activan un buen número de neuronas. Podríamos seguir describiendo los beneficios para la salud, pero los besos tienen otra importancia.

LOS BESOS NO TIENEN QUE DESAPARECER, NO DEBEN CONVERTIRSE EN ALGO MECÁNICO EN UNA RELACIÓN. ¿Hemos olvidado besar? No importa, lo que importa es recuperar la pasión de besar, si se ha perdido. Un beso apasionado puede producir tanto goce y felicidad como una noche de buen sexo.

El mejor beso es el que se da lentamente, con los ojos cerrados, porque es el más sensual y romántico. Muy por detrás el beso múltiple que empieza en la frente y pasa por la mejilla hasta llegar a los labios. Los besos con lengua apasionados son muy sexuales y, sin duda, los que tienen más fama, pero combinados con besos cortos y suaves, que son muy excitantes, y con besos húmedos en los que la lengua simplemente roza los labios, pueden ser una experiencia fuera de serie.

Según el Kamasutra, existen 30 tipos de besos (que incluyen ocho tipos de mordiscos). Y hay un secreto para un beso especial: Los tratados eróticos (Kamasutra y Shiatsu) establecen que el labio superior de la mujer es una de las zonas más erógenas de su cuerpo, incluso se hace referencia al canal nervioso que une directamente el labio superior con el clítoris. Si estimulas el labio superior de tu chica, mordiéndolo y succionándolo suavemente, mientras ella juega con tu labio inferior, es muy posible que se provoquen olas de placer para ambos.

Beso por beso; caricia por caricia… no lo olvidéis.

Vengo a presentaros los vibradores, la gran familia de vibradores que tenemos a nuestra disposición, para nuestro deleite; el nuestro y el de nuestra pareja, no lo olvidemos. Ya que los vibradores pueden convertirse en los mejores aliados de los hombres.

¿Qué es un vibrador? La pregunta es obvia, pero… ¿Todo el mundo lo sabe? Un vibrador es un juguete para adultos, que puede tener forma fálica o no y que, por supuesto, vibra. Hay vibradores para la penetración (Gigi de Lelo), los que estimulan el clítoris (Nea de Lelo), los que estimulan el clítoris a la vez que el Punto G (Paul & Paulina de Fun Factory) y otros que están ideados para masajear todo el cuerpo (Jojo de Feelztoy). Los vibradores también pueden ser para ellos, ya que se les puede masajear y estimular sus zonas erógenas, además de tener vibradores especiales para el Punto P del hombre (Naughtyboy).

Se piensa que los vibradores son usados por solteras o insatisfechas y eso es totalmente incierto. El 50’9 % de las casadas usan vibrador frente a las 25’4 % de las solteras. Un estudio realizado a mujeres de edades comprendidas de 18 a 55 años a las que se les ha estimulado con vibrador, revela que la mujer llega mejor al orgasmo, siempre están activas sexualmente y se sienten realizadas, seguras y satisfechas.

Desde el siglo XIX, como ya hemos comentado, los vibradores se han usado para la salud de la mujer. A las mujeres que les cuesta llegar al orgasmo, son una buena opción. A las mujeres nos gusta la variedad y huimos de la rutina. Un vibrador aporta variaciones y estimula nuestra fantasía. Son divertidos e invitan a acariciar, al juego, a la ilusión… A los hombres que les gustan los vibradores saben que las mujeres que los usan conocen mejor su cuerpo y disfrutan del placer.

El vibrador no es un competidor, es un complemento, durante los juegos, el sexo oral, la penetración (probar el We Vibe), para acariciar.

“Quiero un vibrador ¿pero cuál comprar?”, cuando no conocemos el mercado, es muy común no saber que adquirir y nos lanzamos por el más colorido, el más grande, el que más accesorios tiene. Para empezar es recomendable elegir un vibrador no muy complicado, anatómico, de una textura suave y agradable y manejable (Fonzie o Gino de Feelztoy). Y como cualquier “cacharro” las instrucciones que vienen no nos sirve de nada, cuando nunca hemos tenido uno, no sabemos qué hacer con él. Te aconsejo que si es tu primera vez, lo hagas tu sola, relájate, ponte cómoda, utiliza lubricante (SIEMPRE LUBRICANTE CON BASE AL AGUA, los de base de silicona estropean los aparatos) tanto para el aparato como para ti, y empieza despacio, con una velocidad suave, por el clítoris y poco a poco tu cuerpo te ira pidiendo el resto. Una vez ya sepas como manejarlo, estás preparada para ir más allá, con tu chico, con más aparatos, etc…

El Vibrador es nuestro juguete por excelencia, es verdad que es un amante incansable (estad atentas a las pilas), puede hacer que llegues al séptimo cielo, pero os aseguro, que si se disfruta con él a solas, utilizarlo con la pareja es algo fuera de serie.

(En la boutique de Los Diamantes de Victoria encontrares toda una gran variedad de vibradores)


¿Habéis practicado el cibersexo?
No quiero hablar de los chats, ni quiero hablar de la adicción al sexo, ni de lo malo que puede llegar a ser, ni de que esto no es sexo… ni de esas opiniones varias que te puedes encontrar en distintas páginas de Internet.
Quiero hablar del cibersexo, otra práctica de sexo, igual de sana que la real, ya sea como algo esporádico, con una persona que no conoces personalmente o como con alguien con que mantienes una relación.
Al cibersexo se le tacha de sexo sin sexo, de masturbación en compañía, de orgasmo sin contacto… Pero es sexo, cualquier acto que implique el goce sexual, es sexo. Hace poco me decía una sexóloga que nuestra “primera vez” no es cuando tenemos el primer coito, sino cuando empezamos a tocarnos a nosotros mismos.
Gracias a todas las maravillosas tecnologías de las que disponemos (móviles con cámara, la webcam, y sobre todo Internet), nuestras relaciones están cambiando, y no hay que ver nada de malo en ello. Hay persona que han encontrado en el cibersexo más confianzas en ellas, aprovechan el anonimato que les proporciona para librarse de sus inhibiciones. Cuando alguien practica el cibersexo lo hace para poder hacer y decir libremente, sin coacciones. Estas son las relaciones ocasionales.
Luego están los/las que tienen un ciberamante, igual de satisfactorio que uno real. Se generan los mismos sentimientos que proporciona un amante real, y si te dejan supone el mismo trauma, porque no hace falta que conozcas a alguien personalmente para llegar a un grado de intimidad.
Hay quien tiene pareja estable y ciberpareja, los que están en esta situación les parece una relación muy satisfactoria porque todo se queda en un espacio virtual y la ciberinfidelidad parecerá menos transcendente.
Pero el cibersexo es un descubrimiento, una herramienta fantástica para los amantes que, sea por la cuestión que sea, no están juntos. Tu pareja vive, trabaja o está a cientos de kilómetros de ti, pero gracias al móvil, a Internet, ¡podéis echar un polvo fabuloso cada noche! Es fácil, solo hay que decir lo que deseas, sentirlo, sentir que le haces y que te hace, imaginarlo, oírlo, olerlo… y no hay kilómetros que valgan. Incluso no hace falta que ninguno esté lejos… una llamadita al trabajo, para animar un poco el día…
Esto es como el sexo telefónico, pero mejor, porque si dispones de cámara será como más cercano. El sexo es disfrute, no pongamos nada moral en ello siempre que seamos adultos responsables y haya respeto.
Ummm, me estoy acordando de… BUENO, OS DEJO QUE VOY HA HACER UNA LLAMADA…

Pues un swinger es aquella persona con un amplio criterio que ejerce su libertad sexual. Esto incluye intercambio de pareja, sexo en grupo y todas las funciones que puedan surgir de ello. Vamos que el swinger es la persona que hace swinging, que en ingles procede del to swing que significa balancearse, y el swinger es eso, una persona que va de unos a otros, con libertad de movimiento.
El swinger puede definirse como sexo social recreativo. Es un estilo de vida donde no existe la inhibición sexual, donde las parejas son emocionalmente monógamas pero se interrelacionan sexualmente con otras parejas.
La práctica del swiging no es para cualquiera, aunque vienen de todos los niveles económicos, todas las profesiones, todas las razas y nacionalidades.
El swinging permite a una pareja que explore sentimientos sexuales y sociales, a la vez que necesidades tienen juntos. Proporciona un ambiente para alterar el rol sexual de ambos sexos. La mayoría de las mujeres casadas que están en esta actividad han entrado por un hombre en sus vidas; aunque las solteras lo encuentran una buena alternativa al salir de bares.
La actividad sexual rara vez está centrada en el orgasmo, sino en los varios actos placenteros que conducen a él. Los pezones son lugares favoritos. El sexo oral es muy popular. Cualquiera puede masturbar a otro, los vibradores son empleados y el sexo anal y el bisexualismo es muy común. Dentro de las reuniones de swinging se establecen ciertas actividades, como el exhibicionismo o el voyerismo. Está el soft swap que sólo permite besos y sexo oral y el full swap que permite el coito con alguien distinto a tu pareja.
Señoras y Señores no nos vayamos a sorprender y mucho menos a escandalizar ahora por estas actividades de pareja o grupos, que ya en época helénica estaban las Afrodísias y todos hemos oído hablar de las bacanales romanas (orgías que se hacían como culto a Baco). Y a lo largo de la historia, decenas de religiones han incluido las orgías en algún acto religioso.
Si estás interesado o interesada aquí te damos unos consejitos para “seducir” a tu pareja:
Sacar el tema con cualquier excusa, una película, algo que has leído… Una vez se abrió el tema, hablarlo a fondo, siempre en teoría…” Y sí, hipotéticamente…”. Y no guardarse ninguna duda.
Una vez abierta esa puerta, buscar información, en Internet encontrareis bastante, así como clubes, anuncios personales, anécdotas, guías, etc.… Así se tiene una idea de la gente que participa.
Y una vez conseguida la información, hay que investigar IN SITU. Hay muchos lugares apropiados, donde incluso se puede ir a mirar, para ver si te gusta. Estos lugares son muy higiénicos, tanto en el espacio del local y demás como el personal (en los baños hay una gran variedad de productos higiénicos que se pueden utilizar).
Como en todos los juegos sexuales, los límites los pone la pareja, así que no tengáis miedo en probarlo si en verdad os llama la atención. Recordad que hay fantasías que si se pueden realizar.
Está claro que en estas situaciones el refrán “Tres son multitud” no nos vale, y si sois de los que lo habéis probado, sois asiduos o tenéis intención de hacerlo nos gustaría que nos dejarais vuestro comentario (recordad que podéis poner ponéis seudónimo). La información de primera mano, siempre viene bien y ayuda a los demás a liberarse.

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