Aunque muy pocos se atreven a reconocerlo, todo el mundo sueña alguna vez con el sexo. Tan solo se necesita una cosa… LA IMAGINACIÓN

Todos, en mayor o menor medida hemos tenido fantasías sexuales, ya sea fantasear con hacer el amor con alguien famoso, o con más de una mujer, o en algún sitio en concreto, con un desconocido, y una larga lista. Todos somos capaces de crear fantasías. En la vida sexual, las fantasías son un aliado necesario y gratificante. Constituyen puntos de apoyo fundamentales para el despliegue del erotismo.

Sin embargo, muchas personas suelen temer a sus fantasías sexuales, tal vez porque ellas no coinciden con lo que es su vida real. Creen que si fantasean puedan desear llevar esas fantasías a la acción y hacer algo que no está permitido por su propia conciencia.

Parece que en general los hombres fantasean más que nosotras, pero las mujeres también fantaseamos.

El profesor Money, experto en sexualidad, dice que todos desarrollamos un “mapa de amor”, un mapa mental que tiene las características del amado y también las actividades sexuales y afectivas que nos resultan más eróticas. Ese mapa es como las huellas digitales de la personalidad sexual de cada uno de nosotros, las cosas que nos excitan sexualmente son únicas si bien es cierto que compartimos gran parte de ellas con el resto de las mujeres y otro tanto les sucede a los hombres. Las fantasías sexuales completan el mapa de amor agregan las pistas que le faltan pero por sobre todo “entretienen la cabeza”, permiten que nos concentremos en las sensaciones placenteras, sin censuras y aumentando la posibilidad de excitación erótica.

Hay cuatro tipos de fantasías:
-Intimas, que serían con la pareja y cambiarían el lugar de realización más excitante. También incorpora variaciones sexuales.
-Exploratorias, parece ser que en los chicos es más común, incluyen elementos nuevos, como otras personas. Grupo, cambio de parejas, bisexual…
-Impersonales, se denominan así puesto que se consigue la excitación, a través de una situación, un juguete sexual o un fetiche. Ejemplo de éstas situaciones serían el vouyerismo, la estimulación con juguetes sexuales, pornografía. Etc.
-Sadomasoquista, son fantasías de juego de poder, donde la excitación se produce por el sometimiento o la dominancia, el dolor está controlado y la situación también.

Resulta interesante saber que sin fantasías la vida sexual plena es imposible, por ello desde aquí os animo a fantasear todo lo que podáis y también a llevar a cabo vuestras fantasías. Y recordad que en Los Diamantes de Victoria nos encanta ayudar con esas fantasías impersonales, con nuestros juguetes eróticos, nuestras cremas y todos nuestros productos. Ya sabes, contrata YA tu reunión con nosotras para ir creciendo en pareja y en solitario.

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